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domingo, 5 de mayo de 2013

El Atlético revalida su título de Copa en una final muy desigual


El Atlético revalida su título de Copa en una final muy desigual
El Atlético de Madrid ha revalidado hoy el título de la Copa del Rey, al ganar en la final al Naturhouse La Rioja por 28-38, en un choque en el que los madrileños casi siempre han sido superiores, especialmente en el segundo tiempo.
El Atlético estaba obligado a ganar hoy porque la Copa es el único título que levantará esta temporada. Y todos los jugadores de Talant Dujshebaev han demostrado ser conscientes de la importancia del choque y apenas han tenido fisuras en su juego.
Enfrente, el Naturhouse ha luchado mientras le han aguantado las fuerzas pero en el segundo tiempo ha quedado clara la distancia que todavía le separa de uno de los "grandes" del balonmano español, a pesar de que esta misma temporada le había ganado en la Liga.
Pero hoy, con mucho más en juego y con muchos menos recursos físicos de los riojanos, el Atlético de Madrid ha ganado con total justicia su séptima Copa del Rey.
El Naturhouse tuvo un comienzo explosivo, de la mano de Thiagus Petrus, que asumió todo el protagonismo en ataque (4 de los 5 primeros goles de los riojanos) y mantuvo por delante a su equipo durante unos minutos.
El Atlético de Madrid sabe jugar este tipo de partidos y por ello no se inquietó. Dedicó el primer cuarto de hora a entrar en el partido, sin prisas y sin ponerse nervioso y fruto de ello, cuando Lazarov y Balic se "calentaron" su equipo tomó el mando (6-7, m.13).
El Naturhouse empezó a sufrir y aunque mantuvo el equilibrio unos minutos, gracias a las paradas de Jorge Martínez, la final empezó a escapársele cuando se acercaba el descanso (9-12, m.20) y Aguinagalde también comenzaba a asumir más protagonismo en el equipo madrileño.
Hubo, eso sí, un último aliento de los de Logroño (12-12, m.23), pero para entonces ya era evidente su debilidad, que se tradujo poco después en varios errores de ataque y en el 15-18 con el que llegó el descanso.
El inicio del segundo tiempo fue determinante para el título. El Atlético de Madrid jugó como sabe, con Hombrados a buen nivel, Jurkiewicz muy activo en ataque, Aguinagalde abriendo espacios en la defensa local y mucha más velocidad que antes en las circulaciones de balón.
Enfrente, el Naturhouse se hundió por sus propios errores, fue incapaz de cambiar de ritmo y solo pudo ver como la diferencia en el marcador se agrandaba hasta hacerse insalvable (19-27, m.12).
Ahí terminó la lucha por el título, aunque el Atlético de Madrid, decidió no celebrar todavía la victoria y conservó una gran ambición.
Fruto de ella y de la desilusión riojana el equipo de Dujshevaev mantuvo un nivel de acierto espectacular (16 goles en 20 minutos) y llevó el marcador a una diferencia de diez goles, demasiado correctivo para el Naturhouse.

viernes, 3 de mayo de 2013

Saric hechiza al Palau

De rodillas. Después de repeler el decimonoveno balón de la tarde, Daniel Saric agita los brazos poseído de la magia de un Palau al que acaba de hechizar durante 60 minutos. Las manos del meta bosnio fueron el punto de partida sobre el que el Barcelona construyó la remontada europea que, sí, también le faltaba a este equipo, tricampeón de Liga. Necesitaban dar la vuelta a cinco goles los azulgrana y se desquitaron con una renta de ocho, que bien vale el pase a la Final a Cuatro de Colonia (1 y 2 de junio).
Clamaba la grada que el Palau fuese una misma voz y esta se encarnó en el meta bosnio, que se refugió en la portería como lo hiciese en un búnker en Doboj durante la guerra. Una actuación memorable, despejando balones hasta con la cara. Pocos como Saric han amargado tanto a los de Dujshebaev los últimos años. "La próxima vez que le den una pastillita", dijo, sin mala intención, el técnico, desesperado al final del encuentro. 26 paradas del meta les privaron de la Copa de Europa hace dos años y otras 19 dejaron a los rojiblancos sin Liga el curso pasado en el decisivo acto del Palau, un escenario monumental, que volvió a ejercer el influjo de las noches del dream team, para llevar en volandas a los de Xavi Pascual. "Hay partidos que no te dan un título pero te marcan. Y este marcará a todos los que han estado en el Palau", se felicitó Pasqui.
El meta cuajó una soberbia primera parte con una efectividad del 55%. 11 paradas que lanzaron a su equipo, sustentado en ataque por el misil de Rutenka, con unos primeros 30 minutos inversamente proporcionales a los que tuvo en Vistalegre. La monumental defensa, agresiva, al límite del reglamento, que lideraron Sorhaindo y Jernemyr, secó al Atlético. Ya en el minuto 15 el Barça había igualado la eliminatoria (8-3) y seis minutos después se había disparado hasta un escandaloso 12-3, una tiritona de la que los rojiblancos no consiguieron despojarse ya.
Cuando el repaso era un hecho, sin rastro de Hombrados —dos paradas en 30 minutos—, anulado Cañellas, el Atlético se encomendó a los únicos jugadores capaces de frenar el atropello azulgrana. La dupla Balic-Aginagalde consiguió minimizar los daños y parar la hemorragia del luminoso hasta rebajar a seis goles la diferencia en el intermedio.
Una simple tirita, pues los azulgrana terminaron por desangrar a un Atlético incapaz de lograr lo imposible, carente de fuerza, de garra, un mero espectador, entregado al recital de su eterno rival, que llegó a tener 11 goles de ventaja (22-11). Solo las manos de Aginagalde —11 de 11 en el lanzamiento— mantuvieron mínimamente vivo al Atlético. Fue el único capaz de perforar el muro que había tapiado Saric. Una actuación que vale el pase a la Final a Cuatro, donde podría medirse al Kiel, que se deshizo del Veszprem. Hamburgo y Kielce parten hoy con ventaja ante el Flensburg y el Metalurg, respectivamente, por las otras dos plazas. Fue precisamente ante el Kiel, en 2005, cuando el templo del Palau vivió la ya penúltima remontada de cinco goles del Barça.

BARCELONA 32 ATLÉTICO, 24